EDUCACIÓN FÍSICA

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  LA BRÚJULA                                                                             INICIO                                           

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  Poco se sabe sobre el origen de la brújula, aunque los chinos afirman que ellos la habían inventado más de 2.500 años antes de Cristo. Y es probable que se haya usado en los países del Asia Oriental hacia el tercer siglo de la era cristiana. Y hay quienes opinan que un milenio más tarde, Marco Polo la introdujo en Europa

La brújula es un instrumento que sirve para determinar cualquier dirección de la superficie terrestre por medio de una aguja imantada que siempre marca los polos magnéticos Norte y Sur.

                                          

              

 

            

               PUNTOS CARDINALES Y GRADUACIONES

             

La brújula. Principios, composición y tipos

La brújula es un aparato cuyo principio se basa en la atracción magnética que ejerce la tierra, actuando como un imán y haciendo que ésta siempre indique la misma dirección, la dirección del «Norte magnético».

Las brújulas se componen de una esfera graduada o limbo y de una aguja imantada que siempre señala la dirección N-S (norte-sur).

En el limbo se encuentran representados los cuatro puntos cardina­les y está dividido en 3600, en el centro, apoyada sobre un eje, ligeramente elevado, se encuentra la aguja imantada.

Las brújulas pueden ser de limbo fijo o de base opaca y de limbo móvil o de base transparente, como las de tipo «Silva».

Manipulación de la brújula

Norte geográfico y norte magnético

El N.G. coincide con el eje imaginario que atraviesa la tierra y que pasa por los polos.

El N.M. no coincide con el N.G., pues el primero se encuentra situado en el N. del Canadá, esto provoca una diferencia de grados que puede llevar a un error en el momento de determinar un azimut con el mapa y la brújula. Esto se subsanará teniendo en cuenta el ángulo de declinación magnética, cuyo valor viene indicado en la mayoría de los mapas.

En primer lugar, hay que colocar la brújula en posición horizontal y esperar que la aguja se detenga completamente, después moveremos lentamente la aguja hasta que ésta coincida con el N.

La aguja de la brújula siempre nos señala el N.M. (norte magnéti­co), para encontrar el N.G. (norte geográfico) debe conocerse el ángulo de declinación, (que nos vendrá indicado en el mapa), y añadir, o quitar los grados de su valor a la lectura de la brújula y, así, poder obtener la dirección exacta a seguir.

Azimut es la distancia en grados que existe entre el N.G. y la dirección a seguir.

   Orientación del mapa

Con el propio terreno. Hay que buscar dos o más puntos de referencia en el lugar donde nos encontramos y localizarlos en el mapa. Cogemos el mapa colocándolo delante nuestro, con el borde S. (sur) próximo a nosotros. Giramos sobre nosotros mismos hasta que ambos puntos de referencia, (mapa y terreno), se encuentren en la misma dirección. De este modo, tendremos orientado el mapa.

Con la brújula. Colocamos la brújula sobre el mapa, cogemos el mapa y lo hacemos girar sobre sí mismo hasta que la aguja magnética coincida con la dirección N.-S. del meridiano. De esta forma tendremos orientado el mapa. No hay que olvidar el ángulo de declinación.

 

              USO DE LA BRÚJULA

     

Con la brújula. Colocamos la brújula sobre el mapa, cogemos el mapa y lo hacemos girar sobre sí mismo hasta que la aguja magnética coincida con la dirección N.-S. del meridiano. De esta forma tendremos orientado el mapa. No hay que olvidar el ángulo de declinación.

                

Orientación del mapa

Con el propio terreno. Hay que buscar dos o más puntos de referencia en el lugar donde nos encontramos y localizarlos en el mapa. Cogemos el mapa colocándolo delante nuestro, con el borde S. (sur) próximo a nosotros. Giramos sobre nosotros mismos hasta que ambos puntos de referencia, (mapa y terreno), se encuentren en la misma dirección. De este modo, tendremos orientado el mapa

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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